Se aclara que en este artículo no se habla de la JEP que es el punto cinco del acuerdo el cuál hace poco el Congreso básicamente destruyo y violo el derecho a la verdad que tenemos todos los colombianos y principalmente las víctimas, en el ensayo se habla del punto dos del Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno colombiano. Escrito por estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia.
Participación
Política de las FARC: factor clave en el postconflicto.
Colombia
se dirige hacia la implementación del pluralismo político enfrentándose a
grandes obstáculos. El 24 de noviembre de 2016 el Gobierno colombiano y el
grupo guerrillero FARC firmaron el acuerdo de Paz con el que se puso fin al
conflicto bélico que atormentó al país durante los últimos cincuenta y tres
años. El punto dos de este acuerdo, firmado en la Habana, hace referencia a la
participación política que desempeñarán las FARC en la etapa de posconflicto.
Este es uno de los puntos más controvertidos y discutidos por parte de los
opositores del acuerdo, ya que según lo pactado se establece que el nuevo
partido tiene garantizados cinco escaños en la Cámara de Representantes y cinco
en el Senado durante las próximas dos legislaturas, aunque no alcancen el
mínimo de votos exigidos.
Según lo
acordado en la Habana, tras la firma y entrega de las armas cada integrante de
las FARC se convirtió en un ciudadano activo del estado, titular de derechos
civiles y políticos por lo cual estos exguerrilleros pueden ejercer cargos
políticos. Según la Constitución Política de 1991 cualquier ciudadano tiene
derecho a ejercer políticamente, como lo dice el artículo 40: “todo ciudadano
puede constituir partidos, movimientos y agrupaciones políticas sin limitación
alguna; formar parte de ellos libremente y difundir sus ideas y programas” (p.
6). Cumpliendo los requisitos que estipula la ley, los miembros de la
exguerrilla crearon su nuevo partido político: Fuerza Alternativa
Revolucionaria del Común.
Sin
embargo, los detractores se han pronunciado y afirman que pretenden modificar
este punto si llegan a gobernar el siguiente periodo, como lo dijo el senador
Álvaro Uribe:
Si uno de los nuestros, nuestro candidato del Centro Democrático o de la
coalición con el ex presidente Pastrana, la doctora Marta Lucía Ramírez, con
Alejandro Ordoñez…gana la presidencia el año entrante, como lo he dicho,
nosotros modificamos, pero no desconocemos los acuerdos (Uribe, Álvaro, 2017, El Espectador, p1).
Por otra
parte, los que están a favor abogan por cumplir los parámetros establecidos en
el Acuerdo de Paz, como lo menciona Humberto de la Calle, el ex jefe negociador
del gobierno con las FARC:” Yo creo que los colombianos no van a apoyar ese
tipo de ideología rebelde, pero eso no significa que se eliminen las garantías
que requiere un movimiento de esa naturaleza para continuar legalmente en el
ejercicio de la política”(De la Calle, Humberto, 2017, p 1).
Analizando
los hechos sucedidos en el pasado y tomando como ejemplo países con problemáticas
similares a las nuestras, se ha evidenciado que la tarea no acaba al firmar los
acuerdos de paz, el cumplimiento es fundamental en la etapa de posconflicto,
especialmente el punto de participación política, ya que las diferencias
ideológicas fueron una de las principales causas del conflicto en nuestro país.
Además, el acatamiento de lo firmado en relación al pluralismo político servirá
de punto de partida para las negociaciones con el ELN; por ende nos encontramos
en un punto crítico, de tal manera que las decisiones políticas que se tomen
tendrán consecuencias a nivel nacional. Por lo tanto, ya de cara a las
elecciones presidenciales de 2018 el rumbo que tomemos para el país lo
determinaremos como ciudadanos eligiendo al próximo gobierno.
La
inclusión política de las FARC sería una muestra contundente de que el
pluralismo político, el cual es fundamental para la consolidación de un estado
democrático e incluyente, si puede ser posible en un país como Colombia, como
lo establece la Constitución de 1991:
Los partidos y movimientos políticos con personería jurídica que se
declaren en oposición al Gobierno, podrán ejercer libremente la función crítica
frente a este, plantear y desarrollar alternativas políticas. Para estos
efectos, se les garantizarán los siguientes derechos: el acceso a la
información y a la documentación oficial, con las restricciones
constitucionales y legales; el uso de los medios de comunicación social del
Estado o en aquellos que hagan uso del espectro electromagnético de acuerdo con
la representación obtenida en las elecciones para Congreso inmediatamente
anteriores; la réplica en los mismos medios de comunicación.
(Constitución Política de Colombia, 1991, Artículo 112)
Así mismo , el punto dos del Acuerdo de Paz
hace especial énfasis en la importancia del pluralismo político: “La
construcción...de la paz…requiere de una ampliación democrática que permita que
surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la
deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera,
fortalecer el pluralismo…” (Acuerdo de Paz, 2016, p 36). Está claro que con la
inclusión de la FARC en la esfera política, se ampliarán los horizontes
democráticos, que sentaran las bases sólidas para forjar la paz en Colombia y llevar
a cabo eficientemente la etapa de posconflicto.
Sin
embargo, aun existiendo las bases del pluralismo político estas ya se han
violentado en el pasado, un ejemplo de ello es el genocidio perpetrado contra
los miembros del partido político Unión Patriótica. En 1984 dos frentes de las
FARC y el Gobierno colombiano, liderado por el presidente Belisario Betancur,
firmaron un acuerdo de paz en el que después de que ambos bandos ordenaron el
cese al fuego, se inició el proceso de reincorporación a la vida civil de
cientos de guerrilleros; en consecuencia, surgió la Unión Patriótica, cuyo
objetivo era representar los objetivos y aspiraciones políticas de las FARC. No
obstante, pese a que el Estado se comprometió a brindar las garantías
necesarias para la reinserción de los excombatientes a la vida civil; se fueron
presentando cada vez más casos de persecución y muerte a miembros de la UP como
lo ocurrido a Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo Ossa, perpetrados y
auspiciados por el Gobierno a través de grupos paramilitares. Debido a esto,
las FARC se desligaron del partido político y volvieron a la lucha armada, ya
que el Estado no cumplió con las garantías pactadas en el Acuerdo.
Por lo
tanto, las bases del pluralismo político son fundamentales para acabar con la
discriminación, exclusión y estigmatización. “Lo que paso con la UP no se puede
repetir en Colombia, no se pueden matar a la gente por su pensamiento político.
Tendríamos que estar todos, todos hacemos falta” (Aida Abella Esquivel, EL
baile rojo, p 101).
Ahora
bien, pese a que el Acuerdo de Paz con las FARC de 1984 fue un fracaso, podemos
encontrar ejemplos de procesos de paz que se realizaron de manera exitosa en
otros países con un contexto social y cultural similar a Colombia. En países
como Nicaragua con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el
Salvador con el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional se llevaron a
cabo procesos de paz, una vez finalizó el conflicto estos grupos guerrilleros
lograron consolidarse como partidos políticos. En ambos países han sido electos
presidentes que alguna vez empuñaron las armas en contra del gobierno; esto
demuestra que la reconciliación y la participación política de opositores al
gobierno si es posible, como lo expresa el presidente de El Salvador, uno de
los principales dirigentes del partido Frente Farabundo Martí:” La paz es el
bien más preciado que puede tener un pueblo, y solo se alcanza con la voluntad
de toda una nación” (Salvador Sánchez Cerén, 2016).
En aras
de evitar un nuevo fracaso en el cumplimiento de los acuerdos, el alto tribunal
de la Corte Constitucional estableció el Acto legislativo 02 de 2017 que creó
una protección que respalda los acuerdos de paz especialmente en los puntos de
participación política y amnistía que protege a los exguerrilleros para poder
constituirse políticamente. De esta forma se afianza el compromiso del
gobierno, ya que este blindaje compromete a los próximos tres mandatos a
cumplir los mismos; como lo dijo la Corte:” las instituciones y autoridades del
Estado tienen la obligación de cumplir de buena fe con lo establecido en el
Acuerdo Final” (Guerrero, Guillermo, 2017). Por lo tanto, así sea de un partido
opositor a los acuerdos quien gane las elecciones de presidencia de 2018 debe
cumplir los acuerdos de paz.
Después
de blindarse el Acuerdo, el Consejo Nacional Electoral dio a la FARC la
personería jurídica y la colectividad, que le permitieron lanzar su candidato
presidencial, Rodrigo Londoño, así como candidatos al Senado y Cámara con los
cupos ya garantizados, hecho que afianza el respaldo a la oposición política en
términos del pluralismo, todo esto en el marco de lo que afirma la Constitución
Política de 1991 y el Acuerdo de paz. Si bien es poco probable que el candidato
de la FARC gane las elecciones es un gran paso el hecho que después de un
proceso de paz exista un candidato guerrillero lanzado a la presidencia.
El
blindaje y el hecho de lanzar sus propios candidatos es importante, pero no es
garantía en términos de pluralismo político y consolidación de los demás puntos
del acuerdo, a pesar de dicho respaldo, el riesgo de que los acuerdos sean
modificados es aún latente frente a las amenazas de partidos que quieren
literalmente destrozarlos, como la misma Corte afirmó: “hay margen de
apreciación para elegir los medios más apropiados para este, en el marco de lo
convenido” (Guerrero, Guillermo, 2017,p1).
Los
acuerdos se deben cumplir, pero en caso de ganar un partido opositor la
presidencia podrá ser modificados según la interpretación, además, como lo ha
afirmado Ernesto Macías Tovar miembro del partido Centro Democrático: “una
Constituyente está por encima de la Corte, un referendo está por encima de la
Corte, un plebiscito está por encima de la Corte" (Macías, Ernesto, 2017).
El Acuerdo Final tiene una estabilidad jurídica pero al no ser parte de la
Constitución está en vilo, como bien lo afirma el jurista español y asesor de
las FARC Enrique Santiago: “que la implementación de los acuerdos fracase está
al alcance de la mano" (Enrique, Santiago, 2017, min 2).
A pesar
de lo endeble del blindaje y de las posibles medidas de los opositores frente
al acuerdo ya han empezado los diálogos entre el gobierno y ELN, por lo tanto
el cumplimiento de los acuerdos con las FARC principalmente el aspecto político
es fundamental para que prosperen los actuales diálogos con el ELN. El
cumplimiento de los acuerdos es clave para la incorporación política de otros
grupos insurgentes, evitando así nuevos levantamientos armados como lo ocurrido con la guerrilla del EPL.
Debido a
estas circunstancias la participación política de la FARC está en la cuerda
floja, pues en cualquier momento puede caerse, ya sea bien porque el blindaje
sea tumbado por un plebiscito, una constituyente, una reforma o el próximo
gobierno sea opositor e interprete los acuerdos en un sentido de exclusión
política, son varios y altos los riesgos de los acuerdos de paz y es más alto el riesgo a la violación del
derecho a la participación política por parte de la oposición, dado este caso
pueden volver a ocurrir hechos como asesinatos a líderes políticos como lo que
pasó con la UP, también puede ocurrir que las disidencias nutran de nuevo el
doloroso conflicto armado o pueden llegar a romperse los diálogos con el ELN.
El
cumplimiento de los Acuerdos de paz principalmente en del punto dos no debe ser
solamente respaldado por los altos mandos políticos, la sociedad colombiana
debe entender que el abandono de las armas para unirse a la participación
democrática es fundamental para consolidar la paz como se afirmó durante los
acuerdos
…el concepto de paz no se reduce
exclusivamente a un proceso de desmovilización… sino que va más allá, abarcando
determinadas consideraciones económicas, políticas y sociales, que… han sido calificadas
como causantes del origen… y de la violencia política en el país. (Arboleda
Ramírez, Paulo Bernardo, 2013, La agenda de paz: participación política de las
FARC-EP y la justicia transicional en Colombia. p 4).
Así, la
sociedad colombiana llevará consigo la responsabilidad del futuro de Colombia,
teniendo en cuenta lo que dice Jairo Rivera, miembro de la agrupación política
comprometida con la implementación de los acuerdos, Voces de Paz:
…la paz no es… una decisión
politiquera…para hacer campaña en las elecciones presidenciales de 2018, es un
propósito ético, porque un país sin guerra…sin uso de las armas, siempre será
mejor que un país donde la política sea a través de ellas. (Jairo Rivera,
2017, min 3)
Las
decisiones políticas que se tomen en relación al acuerdo, tendrán consecuencias
que serán determinantes frente al futuro que queremos forjar tras cincuenta y
tres años de guerra.
Por lo
tanto, está en manos de los electores el futuro de Colombia si deciden cambiar
las armas por las palabras o caer en un limbo que probablemente nos lleve a un
conflicto más grande; la participación política que tendrá la FARC en el
escenario del posconflicto será fundamental para la consolidación de la paz, de
manera que la participación democrática reemplace el uso de las armas, para así
llevar a Colombia a consolidarse como una nación participativa e incluyente,
sustentada por las bases del pluralismo político.
Bibliografía
Abuchaibe,
H. Justicia Transicional del Acuerdo FARC
– EP. (2017). Recuperado de
http://web.a.ebscohost.com.ezproxy.unal.edu.co/ehost/pdfviewer/pdfviewer?vid=1&sid=78d4bda5-3d08-4860-8cb0-6b79c481b719%40sessionmgr4006
Delgado
Maldonado, S. Participación Política: una
condición para una paz estable y duradera en Colombia. (2017).Recuperado de
http://web.a.ebscohost.com.ezproxy.unal.edu.co/ehost/pdfviewer/pdfviewer?vid=1&sid=eaf945e7-6e18-461c-99be-98cde6f382c4%40sessionmgr4007
Díaz
Barrado, C. (2010). Los conflictos
armados en Centroamérica. (nº 13, 128 p).Madrid: Ministerio de Defensa,
Escuela de Guerra del Ejército e Instituto Universitario de Estudios
Universitarios y Europeos Francisco de Vitoria.
Gonzales,
A. Propuestas de mínimos para la
reconciliación y la paz en Colombia
acuerdo nacional. (2013). Comisión de Conciliación Nacional,
Comisión de Conciliación Nacional Fundación Horizontes Profesionales. Colombia
Santos
E. Así empezó todo: el primer cara a cara
entre el gobierno y las FARC en la Habana. (2015). Bogotá
Intermedio Editores 2015.Colombia
Referencias
Acuerdo
de Paz. (2016).Nuevo Acuerdo Final.
Colombia. Alto Comisionado para la Paz.
Recuperadode:http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/procesos-y-conversaciones/Documentos%20compartidos/24-11-2016NuevoAcuerdoFinal.pdf
Arboleda
Ramírez, P.B. (2013). La agenda de paz:
participación política de las FARC-EP y
la justicia transicional en Colombia. JURÍDICAS. No. 2, Vol. 10,
(pp. 119-143). Manizales: Universidad de Caldas.
Campos
Zornosa, Y. (2008). Aida Abella Esquivel. A. Abella Esquivel. El baile rojo. (pp. 101-112). Colombia:
ICONO
Constitución
política de Colombia. (1991). Constitución
política de Colombia.
Colombia.Recuperadode:https://www.procuraduria.gov.co/guiamp/media/file/Macroproceso%20Disciplinario/Constitucion_Politica_de_Colombia.htm
De la
Calle. H. (2017) Recuperado
de:http://www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-no_comparto_ideologa_con_las_farc_de_la_calle-nota-113559.htm
Enrique
Santiago, jurista y asesor de las FARC,
Blindaje Total, El Tiempo, recuperado de
http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/analisis-sobre-blindaje-para-los-acuerdos-de-paz-141184
Guillermo,
Guerrero, Magistrado de Corte Constitucional, Blindaje, El Espectador
recuperado de
https://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-suspende-decision-del-blindaje-juridico-del-acuerdo-de-paz-por-recusacion-magistrados-articulo-711897
Henker
Rivera, J.A. (2017). Voces de Paz, Programa Transito a la Paz. Colombia.
Recuperado de:
https://www.facebook.com/JairoRiveraHenker/videos/2010121175940371/
Macías
Ernesto, Miembro del Partido Conservador, Prensa Centro Democrático, recuperado
dehttp://www.centrodemocratico.com/?q=articulo/un-mecanismo-de-participacion-popular-debe-tumbar-decisiones-de-la-corte-constitucional
Sanchez,Ceren.S.(2016)Recuperadode:https://twitter.com/sanchezceren/status/746037569821913088
Uribe.A.(2017).Recuperadode:http://www.hispantv.com/noticias/colombia/354927/partido-uribe-referendo-derogatorio-acuerdos-santos-farc

Comentarios
Publicar un comentario